Beneficios de dormir en una hamaca

Irse de campamento y llevar una hamaca pareciera ser algo contradictorio, ya que lo asociamos al esfuerzo y la hamaca al descanso… Sin embargo, pueden ir perfectamente de la mano y complementarse muy bien, ya que por la noche necesitamos dormir lo más cómodos posible para recargar energías para la excursión o actividad del día siguiente.

Cuando decidimos salir de campamento llevamos elementos que son fundamentales: carpa, mochila, linterna, bolsa de dormir, utensilios de cocina… Estas cosas las asimilamos como esenciales para la vida al aire libre. Pero… ¿nunca llegaste a un bosque o lugar para acampar y te destuviste a contemplar a una persona que estaba tomando una hermosa siesta en una hamaca bajo dos frondosos árboles? Inmediatamente después de ver esa escena, deseamos ocupar ese lugar y ser nosotros mismos los que estemos allí. Mecernos ligeramente en ese tejido, sentir la suave brisa recorriéndonos la cara, y terminar sumergidos en un sueño profundo en medio de la naturaleza.

Dormir en una hamaca, suplantando la bolsa de dormir, tiene grandes ventajas. Por eso, para convencer a los que aun no lo han intentado, a los más conservadores o indecisos, presentamos los tres principales beneficios de utilizarlas:

  • Al estar colgada en altura, no duermes en el suelo. Por lo tanto, no sólo tu descanso será mejor y más cómodo, sino que además estarás en un espacio más limpio y podrás acomodarte como más te guste.
  • Más relax. Tómate tu tiempo para ver las estrellas y disfrutarlas hasta quedarte dormido. ¿Qué mejor paisaje que ese? Puedes darte vuelta para donde quieras en el momento que quieras sin despertar a nadie.
  • Es más fácil de guardar. Al tener que movilizarte, este es un punto importante: al no estar en contacto con la tierra, doblarla es fácil y ocupa menos espacio que bolsa de dormir y aislante. Tan sólo hay que soltar los amarres y guardarla en la mochila para seguir viaje.

Eso que creías un problema a la hora de utilizarlo y un “lujo” para un campamento, ya no lo es. Llevar una hamaca colgante de algodón es algo sencillo de transportar, liviano y que no ocupa demasiado espacio. Pero lo más importante, es que en el camping sea práctico: no hay que sacudir, doblar, enrollar ni guardar a presión ninguna bolsa de dormir ni aislante. Disfrutar realmente del aire fresco y contemplar la noche es una maravilla con la que muchos acampantes sueñan, entonces ¡a vivir lo natural plenamente! Animarse a viajar con un reemplazo de su cama portátil no es nada complejo y le será tan eficiente que no volverá a utilizarla.

Las hamacas fueron creadas por antiguas tribus justamente para tener un espacio específico para dormir y encontrar el descanso que tanto necesitaban después de duros días de trabajo, siendo un elemento muy útil dado su condición de nómades. ¿Les suena familiar? Son condiciones muy similares a las que un acampante tiene, además de reemplazar el uso de la bolsa de dormir en un formato mucho más flexible, cómodo y sencillo.

Anímate a vivir la aventura y disfrutar de la naturaleza teniendo en cuenta los beneficios de utilizar la hamaca para dormir bajo las estrellas, o disfrutar de una siesta tranquilo sin las sofocaciones de una carpa ni los rayos del sol pegándole en la cara. Ten la valentía de probar descansar plácidamente bajo las copas de los árboles más grandes en una hamaca tejida durante tu estadía en un camping. Realmente es una experiencia única que incorporarás a tu vida como viajero para no cambiarla por nada en el mundo.

Leave a Reply

Your email address will not be published.